sábado, 23 de mayo de 2020

Videollamadas calientes




Después de cada videollamada con ciber-clientes quedo muy caliente. He tenido que reaprender a no estallar sobre pantallas ni a estallar antes de tiempo. Debe ser la cuarentena y su onda prohibicionista que me tiene muy erotizadx. El peligro de salir y de tocar parece ser un afrodisiaco para algunxs de nosotrxs. Me gusta la complicidad digital con mis nuevxs ciber-clientxs. Las conversaciones, cada chat morbosoö y las cosas que me piden, las oscuras cochindas que me cuentan y las "confesiones" de mi desobediencia sexual que les calienta y lo agradecen muy bien. 



martes, 13 de agosto de 2019

pide lo que quieras ver y lo hago para ti






Cuando era mas chico me depilaba y los clientes frecuentaban pedirme hacer de escolar. Tenia mi uniforme que reciclé de mi época del liceo y para varios parecía hasta menor de edad. Ese era el juego. Pero perdí mi uniforme y los juegos van cambiando. Ahora ya no me depilo. Me aburrió tener que preocuparme del post-depilatorio tan tortuoso y caro. Me dejé crecer los vellos hace un par de años y he tenido un recambio de clientes y han permanecido los que me quieren con o sin pelos. Me he hecho de nuevos clientes frecuentes que tienen un fetiche particular con mis pelos negros. Las hileras de saliva en mi pelaje son una de las imágenes más bellas que he descubierto. Mi sugar daddy oficial ("pololo", como dice alguien decente y romántico) me ha mostrado lo placentero que puede ser el refriegue de los vellos con su insistencia. Lamidas de culo con barba de por medio. Morder pelos. Oler pelaje oscuro y denso.























Videollamadas calientes

Después de cada videollamada con ciber-clientes quedo muy caliente. He tenido que reaprender a no estallar sobre pantallas ni a e...